Hace unos días tuve la suerte de entrevistar al filósofo Manuel Cruz. Hablamos de cómo desde la Filosofía se puede afrontar la crisis. Me interesaba la otra mirada, más humana y no exclusivamente monetarista del momento que estamos viviendo. Disfruté de su discurso sencillo a pesar de lo elaborados que han tenido que ser sus razonamientos para depurarlos en palabras claras y servibles. Le pregunté poco más o menos por la idea del "Árbol de la Ciencia" de Pío Baroja: salir de este mundo por la puerta de atrás, sin pensar ni sufrir, olvidarse de los problemas simplemente porque decidimos no conocerlos. Desde luego esa tesis es sólo para los que no padecen el drama de llegar a fin de mes o qué comer o dónde dormir. Él me respondió que si a la gente le planteas la posibilidad de elegir entre saber una noticia por mala que sea o no saberla, la mayoría diría que sí, a pesar de que pudiera ser dolorosa. Casi todos aceptaríamos. Ahí está la Filosofía.
¿Cuál es la medida entonces?. Difícil. Quedarse corto tiene su coste y el riesgo de la ignorancia es que resulta complicado tomar luego decisiones razonables. El otro extremo es muy común en nuestra sociedad: vamos tan deprisa que sufrimos las consecuencias de la caída sin habernos asomado siquiera al precipicio. Somos esclavos de los ecos interesados, de los malos augurios intencionados, de las agencias de rating, de los que piensan que cuanto peor mejor, de los que sacan partido del miedo y se enriquecen aún más con él. También muchas veces vivimos preocupadamente por cosas que aún no han sucedido, como el dichoso rescate de España aunque al ritmo que va todo es posible que estas líneas queden antiguas dentro de momento. Tendemos, además, a complicarnos la vida y a marear la perdiz sin remisión, en una olla hirviendo que cocinan los agoreros con sus malos rollos apocalípticos (de eso han vivido algunos medios durante mucho tiempo). Pero nadie se salva y hasta yo mismo sigo en Tweeter la prima de riesgo minuto a minuto, como si eso mismo pudiera cambiar mi vida de un minuto a otro.
Hay que ser más normales, más sencillos. El problema es que no nos dejan porque dicen una cosa y al mes siguiente la desmienten o directamente propugnan la contraria con la misma dedicación. El momento es difícil y seguimos errando las políticas internas a pesar del repunte del empleo el mes pasado. Pero lo peor es que, viviendo al socaire de las normas de Bruselas o Francfort, me planteo como el economista José Carlos Díez, con el que también tuve oportunidad de hablar esta semana, no sólo si hay vida inteligente en Europa, si no directamente, si hay vida inteligente en la tierra entera, capaz de frenar este sinsentido.
Quiero pedir disculpas a los que habéis querido hacer comentarios y no habéis podido. Estoy empezando en esto del blog y aún no las tengo todas conmigo. Creo que ya está solucionado!. Gracias por seguirme y leer lo que voy escribiendo.
ResponderEliminarHola Rafael. La cuestión no está para salir por la puerta de atrás, pues nosotros mismos formamos parte de todo este CAOS que nos asfixia; y sólo hay que hablar u observar a tantas familias acerca de que no se preocupen tanto, que ya se arreglará todo esto, mientras dejan de rebuscar en los contenedores algunos víveres, y luego se marchan para el comedor social de Cáritas o La Cruz Roja, o . . . te piden que les des algo para echarse a la boca . . . es muy difícil ser feliz, -por lo menos YO- aunque tengamos trabajo y tiremos palante.
ResponderEliminarYo creo que NO HAY VIDA INTELIGENTE en la tierra, y esto en general, se debería de suplantar por engrandecer los corazones mucho más; LA ESTIMA POR LA VIDA EN GENERAL . . . QUE LUEGO PASA TODO ESTO QUE NOS ESTÁ PASANDO RAFAEL . . .
SALUDOS
Rafael: Animo con tu Blog y enhorabuena por él, así empecé yo con el mío, poquito a poco, porque a los que no hemos crecido con la informática a veces las cosas que nuestros hijos ven mas sencillas se nos hacen un mundo, pero bueno...acabamos saliendo adelante.
ResponderEliminarRespecto a tu artículo, creo que si hay vida inteligente, lo que pasa es que está ahi, latente, las comodidades que hemos ido pudiendo alcanzar nos han sumido en una especie de letargo del que nos cuesta despertar de la noche a la mañana.
Quizá estemos dejando demasiadas cosas en manos de otros a los que elegimos para que pogan rumbo a nuestros destinos y que hacen que nuestro camino por la vida sea como viajar en tren, sobre unos raíles previamente colocados.
Si andamos en coche, tenemos la posibilidad de mover el volante para modificar nuestro rumbo pero a veces la velocidad no nos deja tiempo suficiente de reacción.
Quizá tendríamos que andar mas a pié por esta vida, observando, calculando, con ese paso que nos da el suficiente tiempo para tomar decisiones de antemano y que nos permite cambiar de rumbo a tiempo sin tener que esperar a la próxima salida de la autovía que no sabemos bien a donde nos va a conducir...
Tive a sorte de trabalhar com o Sr. Benjamin Lee, Benjamin Lee e a sua equipa organizando recentemente uma experiência espantosa para me conceder um empréstimo de 760.000,00 euros à baixa taxa de 2% em troca, eles concedem qualquer tipo de financiamento de empréstimo. Se procura um empréstimo que oferece internacionalmente sem verificação de crédito, o Sr. Benjamin Lee é a pessoa certa para contactar e a sua espantosa equipa, mas também leva um tempo real a verificar no seu website e no seu serviço. Sr. Benjamin Lee Endereço de correio electrónico do escritório: 247officedept@gmail.com. Também conversa rápida sobre o Whatsapp: + 1-989-394-3740. Em Serviços Financeiros! Isto é para si. Obrigado por se preocupar tanto.
ResponderEliminar